Versoprofetico

¿Podrán todas las familias de la tierra tener una parte de la herencia de la Simiente de Abraham? ¿Porqué muchos están reclamando su herencia como está en los records de

La Simiente de Abraham

 

Génesis 22:18 - "En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz."

Dios llamó a un hombre, a Abraham, para ser el padre de una nación que preservara el conocimiento del nombre de Dios en la tierra. Con su familia y los criados, de Ur de los Caldeos, Abraham emigró hacia el norte hasta Harán. Alrededor del 1875 a. de C., con 75 años de edad, Abraham procedió a Canaán, a la tierra que Dios iba a mostrarle. Dios dijo: "A tu simiente daré esta tierra." Gén. 12:7; 13:15-17; 15:3-7,18. En estos versos, Dios repitió la promesa de dar la tierra a Abraham, a su simiente y a todos los descendientes. Los años fueron pasando y Sarah no podía dar un hijo a Abraham, quién estaba perplejo con esa frustración.

Después de 11 años en Canaán, Abraham tuvo un hijo, Ismael, quién nació por la sugerencia de Sara de usar la sierva para que le diera un hijo. Un plan humano, en vez del plan de Dios; el cuál trajo problemas, celos, contienda y luchas entre la familia desde sus días hasta nuestros días, casi cuatro mil años más tarde. A pesar de la falta de fe en las promesas de Dios, y cuando las contaban por imposible, Dios anuncia a Sara y a Abraham la venida de su propio hijo. Gén. 18:10-14. Cuando Sara era 90 y Abraham tenía 100 años, Isaac nació según la promesa de Dios. .

Abraham demostró falta de fe en la protección y la dirección de Dios, cuando fue a Egipto, y después ante el rey Abimelech; él dijo: "Sara es mi hermana." Él tenía miedo que lo mataran para quitarle su bella esposa. Dios tenía el plan de dar la vida de su propio hijo para redimir la humanidad y la tierra de las manos del enemigo. El Mesías vendría a ofrecerse como sacrificio para salvar al hombre, aún si esto rompiera el corazón de Dios. ¿Cómo explicar a la familia humana el dolor y el sufrimiento de Dios en que incurriría para redimir al hombre y para destruir la muerte? Aquí estaba el modelo humano adecuado; y Abraham necesitaba vencer su debilidad y falta de fe. Cuando Isaac ya era un chaval fuerte y crecido, una noche Abraham escuchó la voz de Dios: "Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quién amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré." Gén. 22:2. Usted puede imaginar la terrible aflicción que vino sobre Abraham; pero, era claramente la voz de Dios que él conocía, y él había fallado tantas veces... Él resolvió obedecer esta vez; por fe decidió confiar en el Señor: Dios podía traer a Isaac de nuevo a la vida.

Abraham salió temprano por la mañana sin decir una palabra a Sara. Tres días de viaje y de lucha dolorosa en su mente. A lo último explicó el mandato de Dios a su hijo. "Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham... No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único." Gén. 22:10-12. Por oír y obedecer la voz de Dios, Abraham recibió las bendiciones del Todopoderoso para pasarlas a su simiente dispersada en todas las naciones.

Cuando Sem, el hijo de Noé, murió en 1846 a. de C., Abraham tenía 104 años de edad, e Isaac era un niño pequeño. Sara murió cuando Abraham tenía 137 años. Isaac, a los 40, se casó con Rebeca, y 20 años más tarde ella dió a luz a Esaú y Jacob. Abraham vivió 175 años, hasta el 1775 a. de C.

Cuando Cristo vino, Él dijo: "Antes que Abraham fuese, yo soy." Juan 8:58. Eso es lo que Él dijo a Moisés desde el arbusto ardiente: "Yo SOY EL QUE SOY" Exo. 3:14. Cristo es la Simiente de Abraham. Gálatas 3:16. Él es el Redentor prometido, el Cordero de Dios, que dió su vida para restaurar la raza humana a su Dios, y recuperar la tierra de las manos del adversario. Cuando Cristo venga como Rey de reyes y Señor de señores, Él llevará consigo todos los hijos de Dios. Después de los mil años de descanso para la tierra, el Salvador vuelve con la Nueva Jerusalén y los santos que se llaman el Israel de Dios y la Simiente de Abraham, porque "si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme a la promesa los herederos." Gálatas 3:29.

En la tierra hecha nueva cada hijo de Dios tiene una herencia, y la promesa hecha a Abraham encontrará un glorioso cumplimiento. "Y que el reino, y el señorío, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo; cuyo reino es reino eterno, y todos los señoríos le servirán y obedecerán." Daniel 7:27.

 

..Primera Pagina . . . Otra Profecia