Versoprofetico

El Día del Señor: ¿Es Domingo o es Sábado? Vea lo que Verso Profético ha encontrado acerca de

El Sábado de el Señor

 

Isaías 66:23 - "Y será que de mes en mes, y de sábdo en sábado vendrá toda carne a adorar deante de mí, dijo Jehová."

El profeta Isaías, más de 700 años a. de C, después de tratar con el pueblo de Dios en ese entonces, y de revelar a ellos las profecías mesiánicas, se concentró más en el futuro en los últimos capítulos de su libro. En sus últimos versos él torna la visión del pueblo hacia el Sábado del Señor en la tierra hecha nueva.

El Sábado comenzó en el Edén. En Edén Dios dió al hombre dos instituciones: el matrimonio y el Sábado; éstas dos están todavía con nosotros hoy. El matrimonio fue dado para que el hombre gozara de la relación más íntima con otro ser humano, y el Sábado para que tuviera una relación más íntima con el Creador. "Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho." Gén. 2:2,3.

Las generaciones anteriores al Diluvio vivieron por centenares de años con un cuerpo fuerte y vigoroso. Utilizaron su propia sabiduría para poner a un lado la noción de un Creador y para aplicar el vigor corporal a los placeres de la corrupción y para cometer toda clase de actos de violencia. Gén. 6:12. Llegaron al punto de no conocer más a Dios, y en sus propias mentes eran ellos los dioses de la tierra. Pero Dios encontró a hombres que eran obedientes a su voz, fieles a sus mandamientos, y que querían mantener una relación íntima con el Creador. En esa línea estaban Noé, Abraham, Moisés, y muchos otros. Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, el Señor requirió obediencia a sus mandamientos como la manera más sabia de tener paz, orden, respeto, y buen comportamiento entre la enorme multitud. El Señor dijo: "para que yo le pruebe si anda en mi ley, o no." Exo. 16:4. El maná cayó de cielo seis días de la semana, doble porción en el sexto día, y nada en el día de el Sábado, el día del Señor. El Señor alimentó a su pueblo con maná, de la misma manera por 40 años, hasta que ellos entraron en Canaán.

En el monte Sinaí, Dios escribió los Diez Mandamientos, con su propio dedo, en tablas de piedra. En el centro de la ley de Dios está el cuarto mandamiento, el Sábado del Señor, confirmando su autoridad divina. Exo. 20:2-17. Además, el Sábado es el sello distintivo de Dios entre Él y los que le aman, obedecen y adoran como Creador de todas las cosas. El Sábado es una señal de que Dios santifica a su pueblo y los sella para la salvación. Exo. 31:13,17. Una persona que guarda el Sábado, ciertamente ha de guardar los otros nueve mandamientos, porque el Sábado en verdad es guardado por los que conocen y aman al Señor. Si hay uno quién conoce al Señor; él camina diariamente con Jesús, haciendo su voluntad, y "al sábado llamares delicias." Isaías 58:13.

Cuando los seguidores de Cristo se juntan, de todas las naciones e idiomas alrededor de la tierra; hablan, cantan, se saludan unos a otros y adoran a Dios, unidos y enlazados por el amor de Dios que brota del espíritu de amor inbuído en el mandamiento del Sábado. Dios no fuerza a ninguna persona a guardar el Sábado. Es su propia opción de demostrar su amor a Él; Él dice solamente: "Acordarte has del día del reposo, para santificarlo." Exo. 20:8.

Jesús vino para cumplir y obedecer la ley. "Ni una jota ni un tilde perecerá de la ley." Mateo 5:18. Sacar el Sábado del centro de la ley, es igual que romper toda la ley de Dios. Santiago 2:10-12. Jesús guardó el Sábado en comunión con el Padre y haciendo bien a los necesitados a su alrededor. El Señor hizo el Sábado para el hombre. Marcos 2:27,28. Él sabía que el hombre sin el amor de Jesús y sin el Sábado se olvidaría del Creador; se volvería egoísta, engreído, y será el terror de la tierra, matando y destruyendo por todas partes. Para rescatar a la humanidad de esa perdición y traer a los que oyen su voz adentro del reino de Dios, Él dijo: "Si me amáis, guardad mis mandamientos." Juan 14:15.

En los últimos días de la historia de la tierra, y antes de la Segunda venida de Cristo, la Biblia dice que habrá solamente dos grupos de personas: los que guardan el Sábado del Señor según los mandamientos de Dios, Apoc. 14:12, y los que guardan el Domingo según los mandamientos de los hombres. Apoc. 13:16; 14:9-11. La decisión que cada persona hace con respecto a esta crítica cuestión, determina a quién ella obedece, a quién adora y si se salva o se pierde. Los salvados por el Señor en su Segunda Venida, tendrán la bendición de la vida eterna, y en la tierra hecha nueva, "de Sábado en Sábado" vendrán a adorar al Señor.

 

 

..Primera Pagina . . . Otra Profecia