Versoprofetico

Al fin, los Mandamientos son escritos en el corazón

La Brecha en Los Diez Mandamientos

 

Isaías 58:12 - "Y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar."

Por la referencia que hizo el profeta Isaías al verso siguiente, entendemos que la brecha o el portillo para ser restaurado debe encontrarse en la Ley de Dios, los Diez Mandamientos. Isaías 58:13.

Durante los seis mil años de historia de la raza humana en la tierra, hubo tiempos, cuando además de ignorar o romper La Ley, algunos atentados fueron hechos para borrar, cambiar, o mutilar algunos de los Mandamientos dados por Dios.

Adán y Eva rompieron:

1. El Primer Mandamiento. Ellos aceptaron a Lucifer como su dios.

2. El Décimo Mandamiento. Eva codició la fruta prohibida.

3. El Octavo Mandamiento. Ellos robaron de la propiedad ajena.

Y por consecuencia, quebraron toda La Ley. Dios había dicho: "No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis." Gén. 3:3-6. Allí entró el pecado a la raza humana, "pues el pecado es transgresión de la ley." 1 Juan 3:4. Y entonces la muerte, "Porque la paga del pecado es muerte." Rom. 6:23. Lucifer, el nuevo amo, un ser creado, no era poseedor de la vida para nadie, ni tenía poder para reparar el daño.

Era necesario encontrar un salvador. El Ser Divino que creó el cuerpo humano, había prometido dar su propia vida si fuese necesario rescatar al hombre de la muerte. Él tenía el poder de La Vida y Él daría su vida en pago de la transgresión. Él hizo eso sobre la cruz del Calvario.

Dios concedió al hombre libertad de escoger. Ese poder está todavía con nosotros hoy. Cualquiera que escoge ser salvado en el reino de Cristo y lo demuestra con amor y obediencia, por la gracia del Señor, será resucitado; o si todavía vivo cuando Jesús venga, le será dado un cuerpo de gloria para encontrarse con el Señor. Mientras tanto, los que están decidiendo seguir al Señor, deben mirar al carácter del Señor y copiar de Jesús. El reflejo del carácter justo y bueno de Dios brota continuamente de la Ley Moral de Dios. "Vuestro Padre que está en los cielos es perfecto." Mateo 5:48. "La ley de Jehová es perfecta." Salmos 19:7. "Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios." Lev. 19:2. "De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno." Rom. 7:12.

La gracia salvadora del Señor no excusa a los hijos de Dios para no guardar y obedecer la Ley. Es por la gracia de Dios que recibimos la dádiva del Espíritu y el poder para vivir los Mandamientos como lo hizo Jesús por amor y obediencia al Padre. En el Nuevo Pacto, el Espíritu Santo escribe los Mandamientos en el corazón y la mente de quienquiera haga su voluntad de seguir al Señor hasta entrar en el reino de Dios. Hebreos 8:10; 10:16.

Las Diez Palabras de Dios expresan la voluntad de Dios para el hombre. De entre las nubes, el fuego, y los truenos, desde la cumbre del monte, Dios enunció los Diez Mandamientos a los oídos de todo el pueblo.

Los Diez Mandamientos:

I. Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí.

II. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos.

III. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

IV. Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.

V. Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

VI. No matarás.

VII. No cometerás adulterio.

VIII. No hurtarás.

IX. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

X. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Exo. 20:2-17.

Para preservar la integridad de la Ley, el Señor, con su propio dedo, escribió los Diez Mandamientos en las dos tablas de piedra que Moisés preparó; y tanto como la historia sabe, están todavía dentro del arca de oro. Exo. 34:1, 40:20.

Dios es amor, y su reino opera con los principios del amor: "Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Mateo 22:37-39. Los primeros cuatro Mandamientos son para mantener nuestro amor a Dios con nuestra lealtad, adoración, reverencia, y la relación amorosa en el día que el creó para que le adoremos. No se puede aplicar fuerza a la conección amorosa entre el corazón de Dios y el corazón de uno de sus hijos en la tierra; por consiguiente, ninguno, no poder o gobierno podría interferir con tal lazo de amor, y si alguno se hace culpable, no podría escapar de la justicia divina.

Los últmos seis Mandamientos son para mantener buenas relaciones con otros seres humanos. De esos principios provienen los reglamentos que la sociedad usa para mantener orden, paz y armonía dentro de la comunidad.

Jesús dijo: "No he venido para abrogar, sino a cumplir." Nada cambió Jesús en la Ley, "ni una jota ni un tilde perecerá de la ley." Mateo 5:17,18. "Cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos." Mateo 5:19.

No se dan detalles de los ataques en contra de la ley de Dios que hicieron aquellos hombres fuertes que vivieron antes del Diluvio. Bastante revelador el notar la degradación general del pueblo: "Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra." Gén. 6:12.

Los descendientes de Noé, al salir de la torre de Babel con diferentes lenguas, comenzaron a adorar ídolos, imágenes de la naturaleza, y los cuerpos del espacio, majormente la luna y el sol. El culto al sol se esparció por mucho tiempo en esas nuevas civilizaciones.

La costumbre pagana de adorar al sol se extendió por todas partes; en los tiempos de Ezequiel, aún penetró las sagradas paredes del templo. "Y metióme en el atrio de adentro de la casa de Jehová: y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros al oriente, y encorvábanse al nacimiento del sol." Eze. 8:16. ¿Cómo tal abominación entre los sirvientes del templo del Señor?

En los días de la Roma Imperial, los paganos dedicaban el primer día de la semana para adorar el sol. De esta manera, algunos de los emperadores romanos, que eran adoradores del sol, comenzaron a revestirse con atributos divinos: Domitian (81-96) demandaba que se le llamara "Señor y dios." Séptimus Severus (193-211) quería ser identificado con el sol victorioso y que se le dibujara una aureola en sus retratos. A History of the Western World, p.113. Diocletian (284-305) el peor perseguidor de los cristianos, era como un dios difícil de ver, pretendiendo ser la manifestación viviente del dios-Sol. Nicolas Cheetham, A History of the Popes, p. 16.

En el Imperio Romano, Judaísmo era reconocido como una religión legal, y los Cristianos como una secta del Judaísmo. Pero en tiempos del Emperador Adrián (117-138), los Judíos, dirigidos por Bar Cocheba, (132-135) hicieron una gran revuelta sangrienta en contra de los Romanos. Por esa rebelión, el Judaísmo fue desacreditado y dio lugar a la persecución abierta contra los Judíos. A History of the Western World, pp. 127, 128.

De aquí en adelante, los Cristianos hacían todo esfuerzo por desasociarse de los Judíos en cualquier forma que pudieran. Los Cristianos adoraban al Señor, de acuerdo al mandamiento, en el día del Sábado, el mismo día que los Judíos. ¿Qué hacer para dejar saber a los Romanos que los Cristianos no son Judíos?

Para ser contado como un ciudadano legal del Imperio, se requería como prueba 'que ofreciera y quemara un poco de incienso delante de una imagen imperial.' Quienes habían aceptado a Cristo como su Señor y Salvador no podían hacer eso, y por eso eran perseguidos y llevados a la muerte. A History of the Western World, p.129

El mundo pagano celebraba en la primavera el festival en honor de la diosa de la fertilidad, que culminaba con gran regocijo en el día del Sol. Al mismo tiempo, algunas iglesias cristianas estaban también celebrando el festival de la resurrección del Señor el primer día de la semana. Era un día de celebración religiosa, al mismo tiempo, por Cristianos y paganos. ¿Podrían así evadir el castigo y la persecución?

Los Cristianos en Roma y Alejandría fueron los primeros en adoptar reuniones frequentes en el primer día de la semana, y comenzaron a aplicar la frase 'el día del Señor' al Domingo. Pero no todas las iglesias fueron a comprometer su fe con la observancia del Domingo, porque por el siglo quinto, iglesias cristianas todavía adoraban a Dios en el día del Sábado. La preferencia por el Domingo, iniciada en Roma, se iba difundiendo gradualmente, pero con certeza. Ecclesiastical History, v. 22.

Diocletian (284-305) fue mencionado antes como un gran perseguidor de la iglesia cristiana. Él creó varias Agusti posiciones para que le ayudaran a gobernar el vasto Imperio. Para una de esas posiciones fue nombrado Constantino, quien después de la muerte de Diocletian, peleó en contra de sus rivales hasta quedar el solo Emperador de Roma. Constantino tenía una esposa cristiana, Helena, quien podría haberle influenciado para pasar en el 313 d. de C. (después de Cristo) el Edicto de Milán, donde los Cristianos fueron reconocidos como religio lícita, y terminó la persecución. N. Cheetham, A History of the Popes, p. 16.

Constantino aparentemente se convirtió al Cristianismo, pero los historiadores sostienen que él permaneció adorando al dios-Sol como pagano de corazón. Su principal objetivo era hallar medios y maneras para traer unidad y estabilidad al Imperio, y la solución a las diferencias internas entre Cristianos y paganos. Él contemplaba tener un día común de reposo para facilitar la proyectada unificación. ¿Porqué no traer el "Dies Solis" y los paganos con él a la iglesia? El 7 de Marzo del 321 d. de C., el decreto salió diciendo: "En el venerable Día del Sol, deje que los magistrados y el pueblo que reside en las ciudades descansen, y todos los talleres cierren..." Codex Justinianus, lib. 3, tit 12.3.

Constantino entró a la Iglesia Cristiana, y con él entró la pompa, el poder de los gobernantes, los ricos y los altos oficiales del Imperio con las tradiciones y filosofías del mundo pagano. Vino la idea a los Cristianos que cada tradición de los paganos había que reemplazarla con un símbolo cristiano, como Diciembre 25, Enero 6, etc. La observancia del séptimo día Sábado no venía de los paganos, sino de la Ley de Dios. Ellos la habían asociado con los ritos de los Judíos, y ahora en sus mentes estaba brotando una inclinación favorable hacia el 'Día del Señor,' porque Cristo había resucitado el primer día de la semana. "La Iglesia Cristiana hizo no formal, pero una gradual y casi inconsciente transferencia de un día por el otro." F. W. Ferrar, The Voice From Sinai, p. 167.

Constantino convocó a los obispos de las iglesias para reunirse en Nicea para el Primer Concilio General en el 325 d. de C. Allí adoptaron el Credo Nicene para la Iglesia Católica (universal) bajo la imponente presencia presidencial del Emperador. En el Concilio, Constantino trató de persuadir a los diputados para que eliminaran la observancia del Sábado a fin de separarse mas de los Judíos. Eusebius, Life of Constantine, 3:18,19. "El Emperador presidía en los concilios ecuménicos, y la Iglesia parecía a algunos un instrumento en las manos del fuerte." A History of the Western World, p. 134.

Finalmente, el Papa Silvester I (314-335) quien era un complaciente amigo de Constantino declaró "el reposo de el Sábado debe ser transferido al Día del Señor [Domingo]." R. L. Odom, Sabbath and Sunday in Early Christianity, pp. 247, 248.

Los dirigentes de la iglesia fueron aquellos con mas poder en sus manos que consagración en el corazón y pronto estaban comprometiendo la verdad que recibieron de los primeros cristianos. Aceptaron las doctrinas y supersticiones del paganismo, y poniendo a un lado el Mandamiento del Sábado, tomaron por bueno y correcto, el Domingo como el Día del Señor.

En su camino a la apostasía, la Iglesia en el Concilio de Laodicea (360, otros historiadores dicen 364) declaró: "Los Cristianos no deben Judaizar y estar ociosos en el Sábado, sino trabajarán ese día; pero el día del Señor especialmente honrarán ... Si acaso, ellos son encontrados Judaizando, serán expulsados de Cristo." Canon 29, A History of the Councils of the Church, vol. 2, p. 316.

El Emperador Justinian (527-565) tomó como su deber poner sus propias manos en los asuntos de la Iglesia. Justinian tomó los Canons de los concilios anteriores de la Iglesia y añadió el castigo o la pena civil que correspondía a la infracción de cada uno de ellos. Codex Justinianus.

Siglos mas tarde, la Iglesia Romana todavía enseña el cambio del Sábado por el Domingo. "Nosotros observamos el Domingo en vez de el Sábado porque la Iglesia Católica, en el Concilio de Laodicea, transfirió la solemnidad del Sábado al Domingo." Peter Geiermann, The Convert's Catechism, p. 50.

Durante el Concilio de Trento (1545-1563), en reunión, sí y no por casi 18 años, estuvieron debatiendo entre la Tradición y las Escrituras. Los Protestantes contendían que el stándard de la fe debe basarse unicamente en las Escrituras. Los Católicos estaban defendiendo su posición de la fe basada también en la Tradición. Al fin, el 18 de Enero, 1562, el arzobispo de Reggio, Gaspare de Fosso, demostró que el argumento de los Protestantes era totalmente falso cuando ellos observaban la tradición del Domingo siguiendo la doctrina de la Iglesia Católica. Henry Schroeder, Canons and Decrees of the Council of Trent.

Así es como la brecha, el gran portillo fue hecho en los Diez Mandamientos, la Ley de Dios. La adoración a Dios en el séptimo-día el Sábado del Señor fue reemplazada por una forma de adoración hecha por el hombre y tomada de los paganos y su adoración al dios-Sol el primer día de la semana. El mundo continúa ofreciendo su propia creación: En Inglés Sunday, tomado del día del Sol, un día que la Majestad del Cielo nunca ordenó. El Cuarto Mandamiento todavía llama al hombre a adorar a Dios en el séptimo-día Sábado, Día Santo del Señor.

En el Cuarto Mandamiento, el día que Dios hizo fue cambiado por un día que el hombre hizo; pero en el Segundo Mandamiento, la Iglesia dejó a los paganos que siguieran adorando sus imágenes. Cuando salió el Catecismo, no tenía el Segundo Mandamiento como en la Palabra de Dios; lo dejaron afuera. Ahora no era pecado encender velas e inclinarse delante de las imágenes de los santos. Y para preservar el formato de los Diez Mandamientos, tomaron el último mandamiento en la Ley y lo dividieron en dos. En el Séptimo Concilio Ecuménico, Segundo de Nicea, 787 d. de C., fue afirmado establecer la adoración a las imágenes. Baronius, Eccesiastical Annals, pp. 391-407.

Estos cambios no vinieron de sorpresa. Estaban profetizados en la Biblia. "Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en mudar los tiempos y la ley: y entregados serán en su mano hasta tiempo, y tiempos, y el medio de un tiempo." Daniel 7:25. La computación del tiempo dado al cuerno pequeño, Daniel 7:8, llegaba a 1260 años. El Emperador Justinian (527-565) en carta enviada el año 533 al Papa Juan II (533-535) declaró que el obispo de Roma será: "la cabeza de todas las iglesias y de todos los sacerdotes de Dios." En ese tiempo Roma estaba todavía bajo el dominio del poder Ariano, pero cuando el General Belisarius liberó a Roma de los Ostrogodos en el 538 d. de C., entonces el Papa Vigilius (537-555) podría ser además "el corregidor de los heréticos," como Justinian concedió en una segunda carta. Codex Justiniani, lib.1, tit. 1. El poder civil y político que Justinian concedió al Papado duró por 1260 años, desde el 538 hasta 1798 d. de C. cuando Napoleón envió al General Berthier para tomar prisionero al Papa Pío VI y conducirlo a Francia donde moriría en el exilio.

La apostasía de la Edad Media fue también mostrada al Apóstol Pablo, quien hizo claro a los creyentes: "No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición." 2 Tes. 2:3.

La brecha abierta a los Diez Mandamientos no fue simplemente pequeña. Fue una brecha de proporciones trascendentales que a través de sucesivas generaciones llega hasta nosotros, a nuestro tiempo, en la misma aceptable maltratada condición. Tú y yo somos llamados a reparar la brecha. "Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad." Apoc. 22:14.

Los tres ángeles colocados por Dios, en Apoc. 14:6-12, están proclamando en el mundo 'el evangelio eterno' con las voces de sus hijos obedientes, para juntar la cosecha del Señor: los reparadores de portillos. Mirando a los últimos días, Juan vió una gran multitud: "Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús." Aquellos que oyen, y dejan que el Espíritu Santo escriba los Mandamientos en sus corazones son bendecidos con la salvación, y los que no quieren oír están sellando su propia destrucción. La elección de cada persona se torna en su destino final.

 

 

..Primera Pagina . . . Otra Profecia