Versoprofetico

Donde los pasarás?

Los Mil Años

 

Apocalipsis 20:2 - "...y le ató por mil años."

20:3 - "... hasta que mil años sean cumplidos."

20:4 - "... y vivieron y reinaron con Cristo mil años."

20:5 - "... mas los otros muertos no tornaron a vivir hasta que sean cumplidos mil años."

20:6 - "... antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años."

20:7 - "... y cuando los mil años fueren cumplidos..."

Entre los Cristianos hay varias escuelas de pensamiento y enseñanza acerca del milenario. Algunos puntos de vista pueden llevar al creyente fuera del círculo cristiano y aún puede costarle su vida con Cristo. Aquí, estos párrafos mirarán solo a los versos de las Sagradas Escrituras. Los Mil Años mantendrán a los hijos de Dios vivos y reinando con él en el cielo mientras los hijos de las tinieblas estarán muertos sobre la tierra. Por eso es muy importante conocer aún más del plan de Dios.

El milenario comienza con la Segunda Venida de Cristo en las nubes alrededor de la tierra. "Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." (1 Tesa. 4:16, 17)

"En un momento, en un abrir de ojo, a la final trompeta; porque será tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados. Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad." (1 Corintios 15:52, 53)

"Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro." (Mateo 24:31)

En la tierra, justamente antes de la Segunda Venida de Cristo, hay solo dos clases de personas: los salvados y los perdidos; en otras palabras, los justos y los injustos, los buenos y los malvados. ¿Cómo fueron a parar a un lado o al otro? Así lo escogieron ellos mismos.

El que piensa tener vida eterna o continuar viviendo despues de muerto, debe considerar primero el estandar del Juicio y las etapas del mismo en relación con el milenario.

El Estandar del Juicio es la Ley de Dios- Los Diez Mandamientos. (Exodos 20:2-17)

"Pues el pecado es transgresión de la ley." (1 John 3:4)

"Porque la paga del pecado es muerte." (Romanos 6:23)

Hay solo un camino de salvación - El Salvador, Jesucristo. Si no entregamos nuestro caso, nuestra vida a Jesús, por La Ley todos estamos condenados a muerte.

"Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados." (1 John 2:1, 2) "El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia." (Proverbios 28:13)

Un corazón contrito con arrepentimiento y confesión hallará misericordia si va a Jesús antes que la puerta de la salvación se cierre para siempre:

La puerta se cerrará antes de la Segunda Venida de Cristo.

La puerta se cerrará antes de las siete postreras plagas. (Apo. 16)

La puerta se cerrará cuando Jesús escriba el último nombre en el Libro de la Vida.

La puerta del Santuario Celestial se cerrará cuando Jesucristo-Mediador se levante y pronuncie el veredicto final: "El que es injusto, sea injusto todavía: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía." (Apoc. 22:11) Usted sabrá cuando la puerta de la misericordia se haya cerrado por la caída de la primera plaga sobre los pecadores no arrepentidos en la tierra.

Dios llama a todo el pueblo para que le amen y le adoren con todo el corazón, mente y alma; pero parte del pueblo prefiere adorar a otros dioses, 'malicias espirituales en los aires' y también adorar a los poderes de la tierra que demandan lealtad y adoración. (Vea las exigencias de los grandes poderes del fin, la bestia, y la imagen de la bestia en Apoc. 13)

Cuando el Gran Juicio en el cielo decide el caso de cada persona, el hombre rebelde, que nunca se arrepintió de sus malos caminos, no se le permite entrar en el Reino de Dios. Dios ha prometido que en la Tierra Nueva no habrá más pecado. Por la decisión del Juicio, Cristo viene diciendo: "Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo." (Apoc.22:12)

El galardón de los fieles creyentes es que sus nombres están escritos en el Libro de la Vida del Cordero; si se encuentran en la tumba, ellos oirán la trompeta y la voz de Jesucristo llamándoles a la vida eterna; y si están vivos, ellos verán a los ángeles recogiendo a cada uno para llevarlo con vida y cuerpo nuevo a Jesús en las nubes. "Esta es la primera resurrección." (Apoc. 20:5)

El que se encuentre vivo en la tierra sin su nombre escrito en el Libro de la Vida, cubierto con los pecados de esta vida, no puede soportar el resplandor de la Segunda Venida, y cae sin vida a tierra, donde las aves del cielo comen su carne y permanece muerto por mil años en espera de la resurrección de condenación. (Apoc. 19:17-21)

Jesús dijo a los dscípulos: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis." (Juan 14:2, 3)

Y ahora en el aire, Jesucristo está rodeado de una inmensa y bien densa nube de seres vivientes: todos los hijos de Dios. Allá abajo, la tierra está completamente desolada, no hay ni un solo ser humano vivo; solamente Satanás y sus ángeles en medio de las ruinas. "Y vi un ángel descender del cielo, que tenía la llave del abismo, y una grande cadena en su mano. Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató por mil años. Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre él, porque no engañe más a las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario qµe sea desatado un poco de tiempo." (Apoc. 20:1-3)

Satanás es atado por las circunstancias: no hay ningún ser humano vivo en la tierra por todo el milenario, nadie a quien tentar. Un largo tiempo para pensar en los resultados de su rebelión en contra del gobierno de Dios sobre un planeta oscuro y frío: "Miré la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y los cielos, y no había en ellos luz... " (Jeremías 4:23-25)

El Señor Jesucristo como piloto y comandante del más grandioso viaje espacial jamás realizado, volando a través de las galaxias del Universo de Dios, y a una velocidad nunca concebida por ninguna mente científica, alcanza la ciudad y el trono de Dios con la hueste del linaje humano completamente liberada del temible adversario, y por quién había dado su sangre y su vida.

Ya acomodados en el cielo: "Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni a su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años." (Apoc.20:4) En este verso, la profecía abre una ventana a un tiempo de angustia para los Cristianos fieles viviendo entre ahora, el tiempo de los últimos días y la Segunda Venida.

Mientras todos los perdidos están muertos, durmiendo inconscientemente en la tierra, toda la hueste de los redimidos se ocupa con Cristo en el Juicio Consultivo, la segunda etapa del Juicio de Dios. Este juicio no es para salvar a alguien de los perdidos; es para que los salvados vean la razón por la cual los perdidos quedaron condenados a muerte. Los libros y registros del cielo mostrarán cada caso donde no hubo arrepentimiento ni confesión para perdón y misericordia. Los registros se abren para que todos vean los pecados no confesados, no arrepentidos, no perdonados por los cuales esa persona no tuvo cuidado de llegarse al Salvador para obtener una vida nueva en Cristo. Ninguno de ellos nació de nuevo en Cristo para obtener la ciudadanía del reino celestial. Cada uno de los redimidos podrá ver porqué su amigo o familiar no fue salvado, y verá y aceptará la justicia de Dios en el proceso de erradicar la maldad. No más dudas, jamás. "El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida." (1 Juan 5:12)

Recuerde que la primera etapa del Juicio de Dios fue el Juicio Investigador, llevado a cabo antes de la Segunda Venida de Cristo, tal como se describe en Daniel 7:10, 13; y este tiempo del juicio se sigue predicando alrededor de la tierra por el mensaje del primer ángel en Apocalipsis 14:7. El deber de predicar la hora del juicio es dado a todos los hijos de Dios. Los nombres escritos en el Libro de la Vida son los nombres de aquellos que irán con Cristo a las mansiones celestiales, y a quienes, por la gracia de Dios, la vida eterna les será concedida en la Segunda Venida de Cristo. Será la Gran Cosecha, el total de los hijos de Dios rescatados del planeta Tierra.

"Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años." (Apoc. 20:6)

Cuando los mil años están terminando, Jesucristo hace los preparativos para retornar a la tierra con los redimidos y la Nueva Jerusalem como capital del Universo, y para ejecutar juicio sobre los malvados, y para establecer el Reino de Dios en la Tierra Nueva.

Desde el aire Jesucristo llama a la vida a todos los perdidos en la tierra, desde Caín en el principio, para que oigan el veredicto de su caso: muerte, muerte eterna. "Porque la paga del pecado es muerte." (Romanos 6:23) "Y cuando los mil años fueren cumplidos, Satanás será suelto de su prisión." (Apoc. 20:7) Ahora Satanás tiene billones y billones de personas para engañar de nuevo, por la última vez. "Y saldrá para engañar las naciones que están sobre los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de congregarlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar." (Apoc. 20:8)

Al descender, Cristo pone pie en tierra: "Y afirmaránse sus pies en aquel día sobre el monte de las Olivas, que está en frente de Jerusalem a la parte de oriente: y el monte de las Olivas, se partirá por medio de sí hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un muy grande valle; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el mediodía." (Zacarías 14:4) Este es el valle, la llanura que Cristo preparará para asentar la Nueva Jerusalem. "Y yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido." (Apoc. 21:2)

Satanás sabe que el árbol de la vida está en el medio de la Nueva Jerusalem; si ellos pueden tener acceso al árbol, pueden vivir para siempre. Los ejércitos de los malvados esparcidos por toda la superficie de la tierra son mucho más grandes y numerosos que los hijos de Dios dentro de la ciudad, y ellos hacen planes para atacar y tomar la santa ciudad por la fuerza de las armas. "Y subieron sobre la anchura de la tierra, y circundaron el campo de los santos, y la ciudad amada." (Apoc. 20:9)

Pero algo paró la marcha de los impíos; ellos vieron un gran trono blanco subiendo sobre la Nueva Jerusalem y al Juez sentado sobre el trono: "Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él..." (Apoc. 20:11) Reconocieron que era El que habían crucificado en la cruz del Calvario; reconocieron que era el mismo a quien continuamente rechazaban en sus mentes y corazones.

Mientras estaban parados frente al Juez de la Tierra el tiempo había llegado para la ejecución de la tercera etapa del Juicio de Dios, cuando el registro de la vida de cada uno era abierto y a la memoria de cada uno volvía claramente los momentos cuando resueltamente ellos rechazaron el llamado del Espíritu Santo para aceptar a Jesús como su Salvador personal.

"Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fue abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras." (Apoc. 20:12)

A sus mentes regresa la vida de Cristo, su sacrificio y muerte en la cruz como el único medio para salvar al hombre. Cuando ellos ven la resurrección de Cristo, la victoria sobre la muerte, y a Cristo en su ministerio de amor intercediendo a favor de sus hermanos salvados dentro de la ciudad, cada uno ve la justicia de Dios y todos caen sobre sus rodillas y adoran al Señor: "Porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que a mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios." (Romanos 14:10, 11) La muchedumbre entera de los malvados, y los demonios de rodillas confesando a Dios: "Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos." (Apoc. 15:3)

Pasado el arrobamiento, Satanás despierta y trata de empujar los ejércitos para asaltar la santa ciudad, pero: "de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró." (Apoc. 20:9) "Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no fue hallado escrito en el libro de la vida, fue lanzado en el lago de fuego." (Apoc. 20:14, 15) Cuando todo se quema y el fuego se apaga; "Y hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día que yo hago, ha dicho Jehová de los ejércitos." (Malaquías 4:3)

Los redimidos tendrán ahora el glorioso privilegio de ver con sus propios ojos el poderoso poder creativo del Señor restableciendo vida en el Planeta Tierra con nueva vegetación, nuevos animales, y nuevas cosas que "Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman." (1 Corintios 2:9)

"Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra." (Apoc. 5:10)

 

..Primera Pagina . . . Otra Profecia